lunes, 3 de septiembre de 2012
INTERPRETACIÓN DEL TRATAMIENTO PARA DESARROLLAR EL AMOR DIVINO
INTERPRETACIÓN DEL TRATAMIENTO PARA
DESARROLLAR EL AMOR DIVINO
“Mi
alma está llena de Amor Divino.
Estoy rodeado de Amor Divino.
Irradio Amor y
Paz a todo el mundo.
Tengo Amor Divino consciente”.
Cuando
uno tiene su Ser lleno de Amor Divino, está repleto de cariño, atenciones,
buenos deseos, sentimientos hermosos, deseos de salud y perdón para los demás;
no le cabe el más breve ápice de odio, rechazo, maledicencia o crítica hacia
alguien, ni maldad de ningún tipo; y, por supuesto, irradia eso que siente de
manera natural, con mucha Paz y regocijo interno.
Una persona llena de amor siempre está en Paz.
Esto no se hace a ciegas, sino conscientemente,
sobre todo cuando se lo trabaja por haber sentido odio, rechazo y crítica por
alguien.
“Dios es Amor
y no hay nada que exista salvo Dios y Su auto-expresión.
Todos los hombres son
expresiones del Amor Divino; por lo tanto, no me puedo encontrar con nada que
no sea expresión del Amor Divino.
Jamás ocurre nada, salvo por la
auto-expresión del Amor Divino”.
Que
no exista otra cosa que no sea el Amor Divino quiere decir que el odio, la
condenación, la crítica, la maldad, son sombras que desaparecen al activar este
tratamiento.
todos los seres humanos son expresiones del Amor Divino, cuando
alguien te maltrata, te trata injustamente o desea robarte, dañarte, lo puedes
detener haciendo esta afirmación.
“Todo esto es verdad ahora.
Este es el caso verdadero.
El verdadero estado de las cosas.
Yo no
tengo que tratar de hacer que esto suceda, sino que lo observo ocurriendo ya.
El Amor Divino es la naturaleza presente del Ser. Solo existe el Amor Divino y
yo sé eso.”
Pensar,
contemplar y meditar este decreto basta para que se cumpla; no hay que hacer
esfuerzos sobrehumanos ni acciones violentas para que se manifieste el Amor, ya
que es el cumplimiento de una Ley de Dios y las Leyes de Dios nunca fallan; a
veces sucede que, por nuestra mente negativa, se retrasa su cumplimiento, pero
al concienciarlo, el mismo se hace efectivo de inmediato.
“Entiendo a la perfección lo que el Amor Divino es.
Tengo la realización consciente del Amor Divino.
El Amor de Dios arde en mi
hacia toda la humanidad.
Yo Soy una lámpara de Dios, irradiando Amor Divino a
todos aquellos con quienes me encuentre, a todos aquellos en quienes piense”.
Al
tener realizado el Amor Divino, de
manera automática, por radiación, se lo transmitimos a los que tocamos, pasan
por nuestro lado, a la gente que vemos en la calle, en el trabajo, sin
necesidad de hacer nada.
Todo lo que dices con el “Yo Soy” por delante,
poniendo tu mente y sentimiento, se cumple; así que al afirmar, sintiendo y
pensando: “Yo Soy una lámpara de Dios,
irradiando Amor Divino”, en eso te conviertes.
Las lámparas iluminan en la
oscuridad, y si esa lámpara es de amor, su iluminación hace desaparecer el
rechazo, la discriminación, la mala intención, tan solo al encenderla, y se
enciende con el decreto.
“Perdono
a todo aquel que necesite mi perdón.
El Amor Divino llena mi corazón, y todo
está bien”.
El
perdón no es invocar el Rayo Violeta y seguir hablando mal de alguien o con
encono; es no mencionar nunca más el daño que alguien ha hecho.
En ocasiones,
dañamos sin darnos cuenta, y hay personas que lo han hecho con nosotros
inconscientemente; por eso es necesario pedir perdón y perdonar a todos los que
necesiten de nuestro perdón, a veces hasta sin saber a quién, y que , a su vez,
ellos nos perdonen.
“Ahora
irradio Amor a todo el universo sin
excluir a nadie.
Experimento el Amor Divino. Demuestro el Amor Divino.
Le doy
gracias a Dios por esto”.
Hay
que asumir el irradiar Amor a todo el universo sin excluir a nadie.
Esto
significa darle amor al que te ha tratado de lo peor, al que te abandonó, te
hizo sufrir inmisericordemente; en ese Amor están incluidos tu presidente
-no importa si es de tu preferencia o no- ,
los alcohólicos y ebrios, las santas y prostitutas, los gays y travestis, no
importa que seas homofóbico.
Es Amor indiscriminado, un amor que no dice:
“A
este sí, a este no”, sino que le das a todos aunque no te gusten.
“El
Amor Divino nunca falla.
El Amor Divino resuelve cualquier problema”.
No
importa la situación inarmónica que tengas, sea de salud, protección, afectiva,
económica o de cualquier otra índole; aunque no creas que tenga que ver con el
Amor o que el Amor la pueda solucionar, recuerda y afirma que:
“El Amor Divino
resuelve cualquier situación, porque nunca falla”.
Así
que, envuelve cualquier inconveniente en el “Amor Divino” y te sorprenderá ver
el milagro de su solución.
“Envuelvo
esta situación en mi Círculo de Amor Divino”.
Del
libro: “RAYO ROSA”, de Rubén Cedeño;
pag. 62 a 65. –Edición Conjunta: EDITORIAL MANIFESTACIÓN & EDITORIAL SEÑORA
PORTEÑA.
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