sábado, 8 de agosto de 2015

¿Cómo protegerse de las fuerzas de la oscuridad?


¿Cómo protegerse de las fuerzas de la oscuridad?
Por el Maestro Djwal Khul
Quisiera hablarles de los poderes de la Fraternidad Negra.
Es necesario que comprendan ciertas leyes que rigen sus actividades y algunos métodos que sus miembros emplean, a fin de comprenderlos y utilizar los métodos adecuados de protección. 
Como dije anteriormente, el peligro es todavía inapreciable para la mayoría, pero a medida que trascurra el tiempo será necesario enseñar, a quienes trabajan en el plano físico, la forma de protegerse y resguardarse de los ataques.

Los Hermanos Negros son -nunca lo olviden- hermanos equivocados y descarriados, aunque hijos del mismo Padre, que se han extraviado en lejanas tierras. 
El camino de retorno será largo para ellos, pero la misericordia de la evolución, inevitablemente, los obligará a volver por el sendero de retomo en ciclos distantes. 
Quien sobreexite la mente concreta y consienta cerrarse continuamente a lo superior, corre el peligro de desviarse por el sendero de la izquierda. 
Muchos son los que se desvían así, pero... vuelven sobre sus pasos y evitan cometer los errores en el futuro, así como el niño que se quema una vez, evita acercarse al fuego. 
El hombre que persiste, a pesar de las advertencias y del dolor, es el que finalmente se convierte en un hermano de la oscuridad.
 Al principio, el Ego (Alma) lucha denodadamente para impedir que la Personalidad se desarrolle de esta manera, pero las deficiencias del cuerpo causal (no olviden que nuestros vicios no son más que nuestras virtudes mal empleadas) hace que éste se desequilibre y desarrolle excesivamente en un sólo sentido y esté lleno de huecos y brechas allí donde deberían hallarse las virtudes.

El hermano negro no se siente unido a su especie; sólo ve personas que han de ser explotadas para sus propios fines. 
Ésta es, en pequeña escala, la marca de aquellos que, a sabiendas o no, son sus instrumentos. 
No respetan a persona alguna; consideran a todos los hombres como presa legítima; emplean a cualquiera para llevar adelante sus propósitos, y por todos los medios a su alcance, correctos o incorrectos, procuran destruir toda oposición y adquirir cuanto desean para su yo personal.

El hermano negro no tiene en cuenta el sufrimiento que puede ocasionar, ni se preocupa de la agonía mental que podría causar en su adversario; persiste en sus propósitos y no los abandona, aunque dañe a alguien, sea hombre, mujer o niño, con tal que sus propios fines se cumplan. 
No hay que esperar compasión de quienes se oponen a la Fraternidad de la Luz.

Con frecuencia, el hermano negro se disfraza de agente de la luz, presentándose a menudo como mensajero de los dioses; pero para seguridad de ustedes, les diré que quien actúe guiado por el Ego (Alma) obtendrá clara percepción y escapará al engaño.

El hermano negro retarda el progreso y moldea todo para sus propios fines; el hermano de la Luz dirige sus esfuerzos a fin de acelerar la evolución y -renunciando a lo suyo, como precio de la realización- permanece en medio de las brumas, la lucha, el mal y el odio de la época, si al hacerlo puede ayudar a otros (sacándolos de la oscuridad de la tierra) afirmandoles sus pies sobre el Monte para que puedan ascender a la Cruz.
Y ahora, ¿qué métodos pueden emplearse para salvaguardar a los trabajadores en el campo del mundo? ¿Qué se puede hacer para evitar los peligros de la actual lucha y de la aún más enconada de los siglos venideros?
1. La primera condición esencial es lograr la purificación de todos los vehículos. 
Si un hermano negro obtiene dominio sobre un hombre, es prueba de que éste tiene algún punto débil en su vida. 
La puerta por donde el hermano negro penetra debe ser abierta por el hombre mismo; la abertura por donde entran las fuerzas malignas debe ser hecha por el mismo ocupante de los vehículos. 
De ahí la necesidad de la escrupulosa limpieza del cuerpo físico, de emociones puras estables en el cuerpo emocional, y de pensamientos puros, en el cuerpo mental. 
Cuando esto ocurra, habrá coordinación entre los vehículos inferiores, y el Pensador que los habite no permitirá la entrada a entidades extrañas.
2. La eliminación de todo temor. 
Las fuerzas de la evolución vibran mucho más rápidamente que las de la involución, y en esto hay una reconocida seguridad. 
El temor causa debilidad; la debilidad causa desintegración; el punto débil falla, produciéndose el vacio a través de éste pueden entrar las fuerzas del mal.
 El factor que permite la entrada radica en el temor que siente el hombre y es el que así abre la puerta.
3. Permanecer firme e inconmovible, no importa lo que suceda. 
Los pies pueden estar hundidos en el barro de la tierra, pero la cabeza puede estar bañada por los rayos del sol en regiones más elevadas. 
Conocer la suciedad de la tierra no significa contaminarse.
4. El reconocimiento del sentido común y su aplicación a la cuestión en debate. 
Dormir mucho y, durmiendo, aprender a hacer positivo al cuerpo; mantenerse activo en el plano emocional y alcanzar la calma interna. 
Evitar el cansancio excesivo al cuerpo físico y procurar distracción, cuando sea posible. 
Durante las horas de relajación se efectúa el reajuste, que anula la tensión posterior.
Extraído del libro: "CARTAS SOBRE MEDITACIÓN OCULTISTA" (Alice Bailey).
Principio del formulario


miércoles, 29 de julio de 2015

¿Qué y quién es la Gran Hermandad Blanca?

de Face pag.de Amado Maestro Koot Hoomi

Así como en el planeta existe una jerarquía de los gobiernos del mundo para que exista el orden y armonía no es ilógico pensar que también hay una jerarquía espiritual que custodia a la humanidad desde tiempos inmemorables que siempre procuran su progreso y evolución y el hecho de que se niegue su existencia no los elimina de la actividad del universo , cualquier hombre sensato que se cuestione si el hombre solo está predestinado a nacer , crecer y morir encontrará coherente y lógica su existencia y asistencia .
 La gran hermandad blanca o la jerarquía espiritual es un grupo de seres que han alcanzado la “ascensión” a ámbitos de existencia mas elevados o bien mas evolucionados y se han convertido en maestros de la energía y vibración por medio de sus propias facultades creadoras de pensamientos y sentimientos gracias al sometimiento de sus propias corrientes de vida a una rigurosa disciplina y han visto su divinidad cara a cara , se han librado de toda ilusión , ven con claridad la realidad de las cosas , han dado muerte a su personalidad y le han permitido a la gran presencia de vida fluir atreves de ellos en su totalidad , han adquirido la quinta iniciación, se han conquistado a ellos mismos y es por eso que se les llama maestros ascendidos por que su conciencia a ascendido a la perfección y trascendiendo todas las cualidades humanas imperfectas , ellos están en el flujo de la perfecta comprensión, en la luz infinita del esplendor sin límites y todo ser humano debe aspirar a realizar este acto de nobleza que es el de purificarse a sí mismo. 
La gran hermandad blanca inspira a seres encarnados que se encuentran en el plano físico o de la materia para ayudarla en su evolución ya sea en educación , arte , música , ciencias , religión y demás ámbitos importantes que sirven para el desarrollo de la raza , uno de estos claros ejemplos es Helena Petrovna Blavatsky así como también el reconocido Jiddu Krishnamurti y que su maestro Koot Hoomi lo preparó en los planos interiores y le dicto el libro “A los pies del maestro” , así podemos ver que la fraternidad esta siempre al acecho de las oportunidades y también creándolas para traer el plan de Dios y todo el que se ofrezca para servirles será bienvenido entre sus filas siempre que su llamado sea sincero , esto no se debe ver como alguna fantasía creada por algún soñador , estos seres son reales. Por ejemplo veamos lo siguiente, cuando algún amigo visita algún lugar ya sea cercano o algún sitio remoto pero que nosotros no conocemos , nuestro amigo, nos narra acerca de aquellos maravillosos paisajes que el visitó y observó , nos cuenta cómo es la gente de por allá y nos habla de lo que sintió cuando estuvo en aquel lugar ¿no es así? , de igual forma todas aquellas personas que se han elevado en conciencia y nos hablan de los adeptos, de los lugares en los que ellos habitan, suena como a algún lugar remoto de ensueños pero ellos estuvieron ahí y lograron presenciarlo con sus propias vida, es un número considerable de personas las que han dado testimonio de la existencia de estos adeptos y cualquier hombre o mujer comprometido con la verdad tendría que considerar estos hechos como lo que son “HECHOS” y no ninguna alucinación, fantasía, contacto con el mas allá ni espiritismo.
 Cualquier persona tiene la misma oportunidad de presenciar lo mismo, se puede realizar pero hay que pagar el precio y éste es una seria disciplina de uno mismo , auto dominio y olvidarnos por completo de nosotros para solamente servir al mundo, pero no se confundan , lo importante no es estar con aquel gusanito que constantemente hace las preguntas inquietantes acerca de los maestros y su existencia , éstas preguntas solo los distraen de la labor que deben hacer para los demás y te distrae de servirle correctamente al maestro , lo realmente importante es que indagues en sus enseñanzas y las experimentes por ti mismo, ver si funcionan y si son enseñanzas útiles , eficaces y que transforman tu vida de una manera muy notable , debes usar tu discernimiento para ver si lo que dicen es una charlatanería o ver si es un hecho verídico de lo que ellos hablan , si tienes alguna idea preconcebida o te has establecido en alguna creencia, ideología o filosofía no podrás ver la verdad de lo que ellos hablan ya que ¿Cómo puedes llenar un vaso que ya esta lleno? Debes vaciar tu mente de todo esto e indagar con una mente observadora para comprobar sus enseñanzas no basándote en la autoridad de que son MAHATMAS, amor al conocimiento por sí mismo, practicar la virtud por la virtud misma, esta es la real actitud a asumir, si eres una persona inteligente e investigadora sabrás que estos seres existen y encontrarás la verdad y puede que algún día llegues a estar ante sus presencias pero eso solo dependerá de ti y de nadie mas , que quedé claro que los adeptos no te van a resolver la vida ni se van a hacer cargo de lo que tu debes hacer ni vienen a salvarte ya que el mérito sería de ellos y tu no hubieras hecho nada , es como querer que un niño aprenda a hacer su propio cuarto y llega la madre o el padre y lo hacen por él , ¿Qué mérito tendría el muchacho? , ellos te enseñan la puerta pero eres tu quién debe cruzarla y para esto se requiere un recto esfuerzo, ellos siempre están dispuestos a ayudarte pero tú debes poner todo tu ser para transformarte a ti mismo y todo tu mundo. 
Antes de desear entablar una relación con los maestros hay que primero merecerla,
 ¿Qué has hecho por la humanidad como para que ellos inviertan en ti?, ellos trabajan a nivel del alma y no con las personalidades. Que la luz el amor y el poder restablezcan el plan en la tierra. 

miércoles, 15 de julio de 2015

LA CONCENTRACIÓN – PRIMERA ETAPA DE LA MEDITACIÓN

LA CONCENTRACIÓN – PRIMERA ETAPA DE LA MEDITACIÓN- facebook DrEdardo Musi
Para la mayoría de quienes emprendan el estudio de la meditación, la etapa que debe absorber su atención durante largo tiempo ––casi con exclusión de todas las demás–– es la concentración, el control de los procesos mentales.
Esto significa el poder de hacer que la mente haga lo que uno quiera, piense lo que uno decida y formule ideas y secuencias mentales dirigidas. La función de la mente en la mayoría de los casos es recibir, primeramente, mensajes del mundo externo, por conducto de los cinco sentidos, siendo trasmitidos por el cerebro.
Los cinco sentidos transmiten información gracias a la cual el hombre se da cuenta del mundo de los fenómenos físicos y de la vida psíquica en que está sumergido, y también la mente registra impresiones provenientes de otras mentes y de los pensamientos (antiguos y modernos) de los hombres, que le llegan por medio de la lectura, la palabra hablada, el drama, las imágenes y la música. La mayor parte de esto es simplemente registrada y acumulada, para expresarse más tarde como memoria y presentimiento. Los estados de ánimo, las reacciones emocionales, los sentimientos y deseos, sea de alta o baja calidad, son también registrados por la mente, pero es lo único que ocurre en las personas comunes. Muy poco raciocinio sigue al registro de la información y rara vez se produce una clara formulación de ideas. Una de las funciones de la mente es revestir las ideas con palabras que expresan dichas ideas con claridad, sin embargo, ¡cuán pocas personas tienen ideas o pensamientos realmente inteligentes! Sus mentes responden a lo que les llega del mundo externo, pero no tienen actividades inherentes o autoiniciadas.
Por lo tanto, el proceso que actualmente controla en el caso del hombre común, es desde el mundo externo hacia dentro, a través de los sentidos, al cerebro. El cerebro entonces telegrafía a la mente la información registrada, la cual a su vez, la registra, y ahí termina generalmente el incidente.
Pero en el caso de los que verdaderamente piensan, ocurre algo más. Después del registro viene el análisis del incidente o información; se correlaciona con otros incidentes y se procede a un estudio de la causa y el efecto. La "sustancia mental", como la llama el oriental, es impulsada a la actividad; se crean imágenes y formas mentales en relación con la idea presentada. Entonces, si lo desea, el claro pensamiento del hombre se imprime en el cerebro y se establece una actividad recíproca. Pero el místico y el hombre que empieza a meditar descubren algo más. Encuentran que la mente, dirigida y disciplinada adecuadamente puede responder en forma más amplia y profunda y hasta puede llegar a darse cuenta de ideas y conceptos procedentes de una esfera profundamente espiritual, comunicados por el Alma. En vez de llegar impresiones de la vida diaria externa, registradas en la sensible placa receptora de la mente, llegarán del reino del Alma, cuya causa es la actividad de la propia Alma del hombre, o de otras Almas con las cuales está en contacto su Alma.
Entonces la mente adquiere una nueva y renovada utilidad y su campo de contacto no sólo abarca el mundo de los hombres, sino también el de las Almas. La función de la mente, en tales condiciones, es actuar como intermediaria entre el Alma y el cerebro, y trasmitir a éste lo que el hombre como Alma ha percibido. Ello es posible cuando las antiguas actividades mentales son reemplazadas por actividades superiores y cuando la mente es momentáneamente insensible a todas las impresiones externas. Sin embargo, esto no se obtiene empleando métodos para hacer a la mente pasiva y receptiva, ni por el sistema de dejar la mente en blanco, o aturdiéndola para hacerla negativa; tampoco por otras formas de autohipnotismo. Se produce por la fuerza expulsiva de un nuevo y más grande interés y por la centralizada atención de las facultades mentales, enfocadas en un nuevo mundo de fenómenos y de fuerzas. Éste es el sistema de concentración y el primero y más difícil paso hacia la Iluminación de la vida.
La palabra "concentración" deriva de las palabras latinas "con", con, y "centrare", centrar. Significa "reunir o traer a un centro común o punto focal"; supone reunir nuestros pensamientos e ideas dispersos y mantener la mente firme y fijamente enfocada o centrada, en el objeto de nuestra atención inmediata, sin desviación ni distracción. Implica la eliminación de todo lo externo o extraño al asunto en observación. Patanjali la define así:
"La concentración consiste en fijar la sustancia mental en un objeto determinado".
Esto necesariamente involucra la diferencia entre el pensador, el mecanismo de pensamiento y lo que el pensador va a considerar.
Hay que distinguir siempre entre:
1. El pensador, el verdadero Yo o Alma.
2. La mente, o el mecanismo que el pensador trata de utilizar.

3. El proceso de pensar, o la tarea del pensador al imprimir en la mente (cuando está equilibrada) lo que está pensando.
4. El cerebro, que a su vez es impresionado por la mente, actuando como agente del pensador, a fin de trasmitir impresiones e información.
Concentración es el poder de enfocar la conciencia sobre un tema dado y mantenerla allí todo el tiempo deseado.
La concentración se desarrolla rápidamente si se cultiva el hábito de la exactitud en todas las cosas de la vida. Para hablar con más precisión es necesario poner cuidadosa atención en lo que decimos, leemos u oímos, y esto necesariamente implica concentración, por eso debe ser desarrollada. La verdadera meditación, después de todo, es una actitud mental, y derivará de una actitud concentrada.
Por consiguiente, el objetivo de nuestros esfuerzos consiste en entrenar la mente para que sea nuestro servidor, no nuestro amo, y cultivar el poder de concentración, preparatorio para la práctica de la verdadera meditación. El estudiante ansioso aplicará esta cuidadosa atención a los asuntos de la vida diaria, y así aprenderá a regular su mente como mecanismo de sus pensamientos.
El secreto del éxito puede expresarse en estas simples palabras: ¡Presten atención! Al hablar con las personas, leer un libro o escribir una carta, enfoquen firmemente los pensamientos en lo que hacen y gradualmente desarrollarán la capacidad de concentrarse.
A esta actitud cultivada debe agregársele definidos ejercicios de concentración, practicados diariamente con perseverancia. Esto consiste en fijar la mente en un objeto determinado, o tema elegido de reflexión. Le sigue el proceso de aprender, constante y serenamente, a abstraer la conciencia del mundo externo y de las condiciones exotéricas, y enfocarla a voluntad sobre cualquier tema.
La práctica regular y constante de la concentración diaria, gradualmente supera la dificultad a ejercer control y puede traer los siguientes resultados:
1. Reorganizar la mente.
2. Polarizar al individuo en el vehículo mental en vez del emocional.
3. Apartar la atención de las percepciones sensorias, aprendiendo a centrarse en el cerebro. La mayoría de las personas, igual que los animales, utilizan el plexo solar.
4. Desarrollar la facultad de concentrarse instantáneamente, como preliminar de la meditación.
5. Permitir el enfoque de la atención indesviablemente sobre cualquier pensamiento simiente elegido.
Maestro Djwal Khul
Extraído del libro: “DEL INTELECTO A LA INTUICIÓN” (Alice Bailey)

martes, 7 de julio de 2015

EL REINO DE DIOS EN LA TIERRA

Es importante que se den cuenta que hoy está aconteciendo algo nuevo. Que está surgiendo un nuevo reino de la naturaleza, el quinto, es decir, el Reino de Dios en la tierra o el Reino de las Almas. Este se está precipitando en la tierra y se está formando con quienes van siendo conscientes del grupo y pueden trabajar en formación grupal, lo cual será posible porque alcanzarán la perfección autoiniciada (aunque relativa) y se identificarán con ciertas expansiones grupales de conciencia, y también porque amarán a sus semejantes, así como en el pasado se amaron a sí mismos. Reflexionen detenidamente hermanos míos y capten, si pueden, la plena significación de esta última frase.
Su tarea consistirá mayormente en resumir y hacer efectivo el trabajo de esos dos grandes Hijos de Dios, el Buda y el Cristo. Como bien saben, el Buda trajo iluminación al mundo y encarnó el principio de la sabiduría; el Cristo trajo el amor al mundo, y encarnó en Sí Mismo un gran principio cósmico, el del amor. ¿Qué podemos hacer para que Su trabajo sea efectivo? El proceso incluirá tres aspectos:
I. El esfuerzo individual, por parte del discípulo, utilizando la técnica del desapego, del desapasionamiento y del discernimiento, que el Buda enseñó.
II. La iniciación grupal, posible por el esfuerzo autoiniciado del discípulo individual, que cumpliendo los mandatos del Cristo traerá ja completa subordinación de la personalidad y del ente, al interés y bien grupales.
III. El esfuerzo grupal, llevado a cabo como grupo, a fin de amar a todos los seres y captar y comprender la verdadera significación de la técnica acuariana de amor y trabajo grupales.
Cristo anunció que el Reino de Dios se hallaba en la Tierra, y también dijo que buscáramos primeramente ese Reino, considerando todo lo demás como secundario. Ese Reino formado por aquellos que en el transcurso de las épocas persiguieron fines espirituales y se liberaron de las limitaciones del cuerpo físico, del dominio emocional y de la mente obstaculizadora, ha estado siempre con nosotros. Sus ciudadanos, desconocidos para la mayoría, tienen cuerpo físico, trabajan para el bienestar de la humanidad, aplican la técnica general del amor, en vez de la emoción, y constituyen ese gran grupo de “Mentes Iluminadas” que guían los destinos del mundo. El Reino de Dios no es algo que descenderá sobre la Tierra cuando el hombre sea suficientemente bueno. Es algo que ya está actuando eficientemente y demanda reconocimiento. Este grupo organizado ya está reconocido por quienes en verdad buscan primeramente el Reino de Dios y con ello descubren que tal Reino ya está aquí. Muchos saben que Cristo y sus discípulos están presentes físicamente en la Tierra; saben también que el Reino que Ellos rigen posee sus leyes y modos de actuar, siendo conocido por muchas personas a través de los siglos.
Cristo es el sanador y Salvador del mundo. Actúa porque es el Alma personificada de toda Realidad. Actúa hoy, como lo hizo en Palestina hace dos mil años, por intermedio de grupos. Allí actuó por medio de sus tres discípulos amados, de los doce apóstoles, de los setenta elegidos y de los quinientos seguidores. El ahora actúa por intermedio de los Maestros y de Sus grupos, intensificando grandemente Su esfuerzo. Puede actuar y lo hará, por intermedio de todos los grupos, en la medida en que se adapten al servicio planeado de difundir amor y lograr alinearse conscientemente con el gran poder de los grupos internos.
Ese reino existe, pero no es un lugar de disciplina ni de arpas doradas, habitado por fanáticos ignorantes, sino un campo de servicio, un lugar donde todo hombre tiene plena libertad para ejercer su divinidad al servicio de la humanidad.

Maestro Djwal Khul
Extraído del libro: "SIRVIENDO A LA HUMANIDAD" (Alice Bailey).
subido a face por Edgardo Mussi

lunes, 6 de julio de 2015

EL SANNYASIN. Maestro Djwal Khul



EL SANNYASIN
EL SANNYASIN
Usted está entrando en una fase de su ciclo de vida, en el que puede convertirse, si lo desea, en verdadero “sannyasin”, es decir, aquel que (libre de las tareas más activas, propias del joven que se inicia en el campo de actividad de su vida) puede utilizar la experiencia adquirida, el conocimiento arduamente obtenido y la sabiduría acumulada, en servicio activo a la Jerarquía y a la humanidad. 
Puede ahora vivir para bien de otros y hallar en nuestro trabajo la recompensa, el interés y la compensación por todas las luchas del pasado. 
Servir ha sido por largo tiempo su anhelo, porque ha amado a sus semejantes y luchó por mantener este amor hacia la humanidad, a pesar de las desilusiones, de su desagrado por el egoísmo mundial y de su tendencia.

Hay personas que en forma descollante están destinadas a vivir la vida del sannyasin, la vida de quien - habiendo cumplido los deberes del escolar, del ama de casa, del hombre de familia y del hombre de negocios - es llamado a adoptar esa actitud vital y a orientarse hacia otros propósitos y metas que nosotros técnicamente denominamos la del sannyasin o discípulo instructor.
 En la antigüedad, un hombre así abandonaba su hogar y sus asuntos, caminaba por el mundo siguiendo el fulgor de la luz, buscando al Maestro y enseñando siempre, mientras deambulaba.
 Actualmente, en la vida de nuestra civilización occidental y bajo la naciente influencia de la nueva era, el llamado es el mismo, pero el discípulo no se ausenta, ni abandona todo lo familiar, ni anula su utilidad externa.
 Permanece donde se encuentra, continúa cumpliendo su deber externo y físico, pero internamente, se va produciendo un gran cambio y una reorientación definida. 
Su actitud hacia la vida y sus asuntos se alteran básicamente.
 La tendencia de su vida interna es ir hacia el retiro planeado. 
Pasa por esa etapa cuando está en el camino al que Patanjali se refiere, en Los Aforismos de la Yoga, con el término “correcta abstracción”, distinta del proceso llamado “desapego”, porque ese proceso o actividad motivada, se aplican principalmente a la naturaleza astral emocional, a la vida de deseo, cualquiera sea la índole de los apegos o deseos. 
Es una actividad mental; una actitud de la mente que afecta principalmente la actitud en la vida de la personalidad. 
No solo involucra el desapego en la naturaleza de deseos de lo familiar, lo deseado y lo poseído por un viejo hábito, sino también la total adaptación del triple hombre inferior al mundo de las Almas.

Por ser usted un sannyasin, debe esforzarse por liberarse cada vez más de las ataduras de todo tipo (y aquí reside una sutil diferencia), pero no de las condiciones y responsabilidades ambientales. 
Necesita una actitud interna de total entrega a la voluntad de su Alma, que es la Voluntad de Dios, en lo que a todo individuo concierne. 

Sea feliz. 
Sea feliz como el sannyasin lo es, que (al despegarse del no yo y unirse al Yo que existe en todos) ha dejado atrás lo que puede impedir y obstaculizar su servicio.

De ahora en adelante no pertenece a nadie, a ningún amigo ni a usted mismo. 
Pertenece a los servidores de la humanidad y a nosotros.

Sea un sannyasin - libre, sólo con Dios, su Alma y yo. 

Trabaje y ame.
Maestro Djwal Khul


sábado, 4 de julio de 2015

INICIACIÓN-Maestro Djwal Khul



INICIACIÓN
Después de un período de tiempo breve o largo, el discípulo se encuentra ante el Portal de la Iniciación. Debe recordarse que, a medida que nos acercamos al Maestro y al Portal, se llega como dice el libro Luz en el Sendero: “con los pies bañados en la sangre del corazón”. Cada paso trascendido se da mediante el sacrificio de todo lo que es querido por el corazón en algún plano, y este sacrificio debe ser siempre voluntario. Quien huella el sendero de probación y el de santidad, sabe el precio que debe pagar, ha reajustado el sentido de los valores y, por lo tanto, no juzga como lo hace el hombre mundano. Quien intenta “arrebatar el reino por la violencia”, lo hace porque está preparado para el consiguiente sufrimiento. Quien considera que nada tiene valor excepto alcanzar la meta, está dispuesto a sacrificar su propia vida en la lucha para que predomine el Yo Superior sobre el yo inferior.
La iniciación no sólo destaca y profundiza la cualidad del Alma y permite a la personalidad expresar los poderes del Alma, acentuando y extrayendo lo mejor que hay en el discípulo y en el servicio que presta, sino también pone progresivamente a su disposición fuerzas y energías de las cuales no tenía conocimiento alguno, que aprenderá a emplear como iniciado de cierto grado en el Camino Iluminado. La iniciación le revelará mundos del ser hasta entonces insospechados y desconocidos, con los cuales debe aprender a colaborar y lo integrará más definidamente en la “zona iluminada” de nuestra vida planetaria, traerá nueva revelación y visión, pero se oscurecerá más la zona no iluminada.
La iniciación es considerada una ceremonia cuando llega a un punto culminante en el proceso iniciático donde la conciencia del discípulo es dramáticamente consciente de los miembros de la Jerarquía y de su propia posición, en relación con la misma. El discípulo hace de esta comprensión un símbolo --sucesivamente y en creciente gran escala-- como si fuera una gran ceremonia rítmica de revelación progresiva, en la cual él, como candidato es el centro del escenario jerárquico. Esto definidamente es así (desde el ángulo ceremonial) en las primeras dos iniciaciones y en relación con el Cristo como Iniciador.
El proceso iniciático es en realidad el resultado de la actividad de tres energías:
I. La energía generada por el discípulo, cuando trata de servir a la humanidad.
II. La energía puesta a disposición del discípulo, cuando logra construir el "antakarana" (puente de luz entre el cuerpo mental inferior y el cuerpo mental superior).
III. La energía del Ashrama jerárquico en el cual está siendo “absorbido” o integrado.
Estas tres energías, cada una con su propio modo de expresión y produciendo sus propios resultados específicos, que complementan o dirigen el proceso iniciático, son evocadas por el mismo discípulo, y su creciente fortaleza y capacidad reveladora dependen ampliamente de su determinación, de su propósito y de su voluntad; de su persistencia y de su integridad espiritual.
Períodos de investigación, de sufrimiento, de desapego, de revelación, que producen puntos de fusión, de tensión y de proyección de energía, tal es la historia del sendero de la iniciación.
La iniciación es en verdad el nombre dado a la revelación o nueva visión que impele siempre al discípulo adelante, hacia una luz mayor; no es algo que se le confiere o se le da. Es un proceso de reconocimiento de la luz y la utilización de esa luz a fin de entrar en una luz siempre más clara. El progreso efectuado desde una zona débilmente iluminada, en la manifestación divina, a otra de gloria suprema, es la historia del sendero de evolución.
El reconocimiento de las diversas “luces” en el Camino Iluminado significa estar preparado para la iniciación. El iniciado entra en la luz en un sentido peculiar, y ésta compenetra su naturaleza, de acuerdo a su desarrollo, en cualquier etapa en tiempo y espacio, permitiéndole hacer contacto y ver lo que hasta entonces era invisible y, basado en el conocimiento recién adquirido, dirigir su pasos adelante.
Aquí no estoy hablando en símbolos. Cada iniciación oscurece la luz ya adquirida y empleada, y sumerge entonces al iniciado en una luz más elevada. Cada iniciación capacita al discípulo para percibir una zona de la Conciencia Divina hasta entonces desconocida, pero cuando el discípulo se ha familiarizado con ella y sus fenómenos, su cualidad vibratoria e interrelaciones excepcionales, se convierten para él en un campo normal de experiencia y actividad. Nuevamente la dualidad penetra en su percepción mental, porque ya es consciente de la zona iluminada, por la cual llega a un punto de tensión o de iniciación; mediante el proceso iniciático descubre una zona nueva y más brillantemente iluminada en la cual puede ahora penetrar. Esto no significa que debe abandonar el campo de actividad anterior en el que ha trabajado y vivido, sino que simplemente enfrenta nuevos campos de responsabilidad y oportunidad, pues - por su propio esfuerzo - puede ver más luz, caminar en una luz mayor y aplicar sus facultades más adecuadamente que hasta ahora, dentro de la zona, grandemente ampliada, de las posibilidades.
La iniciación es (en su definición más simple) la comprensión del Camino, pues la comprensión es una energía reveladora que permite la realización. La iniciación es un progreso en la experiencia y, por su intermedio, el logro de un punto de tensión. Manteniendo ese punto de tensión el iniciado ve lo que está por delante. La iniciación permite entrar progresivamente en la mente del Logos Creador. Esta última definición es quizás una de las más importantes que he dado hasta ahora. Reflexionen sobre mis palabras.
Ningún discípulo puede pasar por la experiencia iniciática si no es un individuo fusionado con el Alma y conscientemente consciente, en los niveles del Alma, de los diferentes acontecimientos, posibilidades, empresas e implicaciones.
Sería conveniente observar que una iniciación es, en realidad, una crisis, un acontecimiento culminante, que sólo se produce realmente cuando el discípulo ha aprendido a ser paciente, resistente y sagaz, al surgir de las numerosas y menos importantes crisis precedentes.
La iniciación es un episodio culminante, debido a la disciplina autoinspirada, a la que el discípulo se ha obligado a ajustarse, poco se ha dicho sobre la verdad más importante, de que la iniciación admite a un hombre en una zona o nivel de la Conciencia Divina - en un plano o más bien en un estado del ser, hasta ahora considerado como sellado y cerrado.
Maestro Djwal Khul
Extraído del libro: "SIRVIENDO A LA HUMANIDAD" (Alice Bailey).

Maestro Djwal Khul Extraído del libro: "SIRVIENDO A LA HUMANIDAD" (Alice Bailey)

OBEDECER LOS IMPULSOS INTERNOS DEL ALMA
Hacen bien los instructores de la raza en enseñar al neófito la práctica de la discriminación y entrenarlos en la ardua tarea de distinguir entre:
(a) El instinto y la intuición.
(b) La mente superior y la inferior.
(c) El deseo y el impulso espiritual.
(d) La aspiración egoísta y el incentivo divino.
(e) El impulso emanado de los señores lunares (personalidad) y el desenvolvimiento del Señor Solar (Alma).
No es tarea fácil halagadora, descubrirse a sí mismo y encontrar que quizás hasta el servicio prestado y nuestro anhelo de estudiar y trabajar, tuvieron un origen básicamente egoísta, o se han basado en un deseo de liberación o desagrado por los deberes cotidianos. 
El que trata de obedecer los impulsos del Alma debe hacer un análisis exacto y honesto de sí mismo, cosa realmente rara en estos días.
 Que se diga a sí mismo “tengo que ser veraz con mi propio Ser” y, en la intimidad y en el secreto de su propia meditación, tratar de no pasar por alto falta alguna, ni disculparse nada a sí mismo. 
Que aprenda a diagnosticar sus propias palabras, actos y móviles, y a llamar a todas las cosas por su verdadero nombre. 
Sólo así se entrenará en la discriminación espiritual y aprenderá a reconocer la verdad en todas las cosas. 
Sólo así llegará a la realidad y conocerá el verdadero Ser.


Maestro Djwal Khul Extraído del libro: "SIRVIENDO A LA HUMANIDAD" (Alice Bailey).

INICIACIÓN
Después de un período de tiempo breve o largo, el discípulo se encuentra ante el Portal de la Iniciación. Debe recordarse que, a medida que nos acercamos al Maestro y al Portal, se llega como dice el libro Luz en el Sendero: “con los pies bañados en la sangre del corazón”. Cada paso trascendido se da mediante el sacrificio de todo lo que es querido por el corazón en algún plano, y este sacrificio debe ser siempre voluntario. Quien huella el sendero de probación y el de santidad, sabe el precio que debe pagar, ha reajustado el sentido de los valores y, por lo tanto, no juzga como lo hace el hombre mundano. Quien intenta “arrebatar el reino por la violencia”, lo hace porque está preparado para el consiguiente sufrimiento. Quien considera que nada tiene valor excepto alcanzar la meta, está dispuesto a sacrificar su propia vida en la lucha para que predomine el Yo Superior sobre el yo inferior.
La iniciación no sólo destaca y profundiza la cualidad del Alma y permite a la personalidad expresar los poderes del Alma, acentuando y extrayendo lo mejor que hay en el discípulo y en el servicio que presta, sino también pone progresivamente a su disposición fuerzas y energías de las cuales no tenía conocimiento alguno, que aprenderá a emplear como iniciado de cierto grado en el Camino Iluminado. La iniciación le revelará mundos del ser hasta entonces insospechados y desconocidos, con los cuales debe aprender a colaborar y lo integrará más definidamente en la “zona iluminada” de nuestra vida planetaria, traerá nueva revelación y visión, pero se oscurecerá más la zona no iluminada.
La iniciación es considerada una ceremonia cuando llega a un punto culminante en el proceso iniciático donde la conciencia del discípulo es dramáticamente consciente de los miembros de la Jerarquía y de su propia posición, en relación con la misma. El discípulo hace de esta comprensión un símbolo --sucesivamente y en creciente gran escala-- como si fuera una gran ceremonia rítmica de revelación progresiva, en la cual él, como candidato es el centro del escenario jerárquico. Esto definidamente es así (desde el ángulo ceremonial) en las primeras dos iniciaciones y en relación con el Cristo como Iniciador.
El proceso iniciático es en realidad el resultado de la actividad de tres energías:
I. La energía generada por el discípulo, cuando trata de servir a la humanidad.
II. La energía puesta a disposición del discípulo, cuando logra construir el "antakarana" (puente de luz entre el cuerpo mental inferior y el cuerpo mental superior).
III. La energía del Ashrama jerárquico en el cual está siendo “absorbido” o integrado.
Estas tres energías, cada una con su propio modo de expresión y produciendo sus propios resultados específicos, que complementan o dirigen el proceso iniciático, son evocadas por el mismo discípulo, y su creciente fortaleza y capacidad reveladora dependen ampliamente de su determinación, de su propósito y de su voluntad; de su persistencia y de su integridad espiritual.
Períodos de investigación, de sufrimiento, de desapego, de revelación, que producen puntos de fusión, de tensión y de proyección de energía, tal es la historia del sendero de la iniciación.
La iniciación es en verdad el nombre dado a la revelación o nueva visión que impele siempre al discípulo adelante, hacia una luz mayor; no es algo que se le confiere o se le da. Es un proceso de reconocimiento de la luz y la utilización de esa luz a fin de entrar en una luz siempre más clara. El progreso efectuado desde una zona débilmente iluminada, en la manifestación divina, a otra de gloria suprema, es la historia del sendero de evolución.
El reconocimiento de las diversas “luces” en el Camino Iluminado significa estar preparado para la iniciación. El iniciado entra en la luz en un sentido peculiar, y ésta compenetra su naturaleza, de acuerdo a su desarrollo, en cualquier etapa en tiempo y espacio, permitiéndole hacer contacto y ver lo que hasta entonces era invisible y, basado en el conocimiento recién adquirido, dirigir su pasos adelante.
Aquí no estoy hablando en símbolos. Cada iniciación oscurece la luz ya adquirida y empleada, y sumerge entonces al iniciado en una luz más elevada. Cada iniciación capacita al discípulo para percibir una zona de la Conciencia Divina hasta entonces desconocida, pero cuando el discípulo se ha familiarizado con ella y sus fenómenos, su cualidad vibratoria e interrelaciones excepcionales, se convierten para él en un campo normal de experiencia y actividad. Nuevamente la dualidad penetra en su percepción mental, porque ya es consciente de la zona iluminada, por la cual llega a un punto de tensión o de iniciación; mediante el proceso iniciático descubre una zona nueva y más brillantemente iluminada en la cual puede ahora penetrar. Esto no significa que debe abandonar el campo de actividad anterior en el que ha trabajado y vivido, sino que simplemente enfrenta nuevos campos de responsabilidad y oportunidad, pues - por su propio esfuerzo - puede ver más luz, caminar en una luz mayor y aplicar sus facultades más adecuadamente que hasta ahora, dentro de la zona, grandemente ampliada, de las posibilidades.
La iniciación es (en su definición más simple) la comprensión del Camino, pues la comprensión es una energía reveladora que permite la realización. La iniciación es un progreso en la experiencia y, por su intermedio, el logro de un punto de tensión. Manteniendo ese punto de tensión el iniciado ve lo que está por delante. La iniciación permite entrar progresivamente en la mente del Logos Creador. Esta última definición es quizás una de las más importantes que he dado hasta ahora. Reflexionen sobre mis palabras.
Ningún discípulo puede pasar por la experiencia iniciática si no es un individuo fusionado con el Alma y conscientemente consciente, en los niveles del Alma, de los diferentes acontecimientos, posibilidades, empresas e implicaciones.
Sería conveniente observar que una iniciación es, en realidad, una crisis, un acontecimiento culminante, que sólo se produce realmente cuando el discípulo ha aprendido a ser paciente, resistente y sagaz, al surgir de las numerosas y menos importantes crisis precedentes.
La iniciación es un episodio culminante, debido a la disciplina autoinspirada, a la que el discípulo se ha obligado a ajustarse, poco se ha dicho sobre la verdad más importante, de que la iniciación admite a un hombre en una zona o nivel de la Conciencia Divina - en un plano o más bien en un estado del ser, hasta ahora considerado como sellado y cerrado.
Maestro Djwal Khul
Extraído del libro: "SIRVIENDO A LA HUMANIDAD" (Alice Bailey).

viernes, 3 de julio de 2015

Maestro Djwal Khul Extraído del libro: "SIRVIENDO A LA HUMANIDAD" (Alice Bailey).


EL REINO DE DIOS EN LA TIERRA
Es importante que se den cuenta que hoy está aconteciendo algo nuevo.
Que está surgiendo un nuevo reino de la naturaleza, el quinto, es decir, el Reino de Dios en la tierra o el Reino de las Almas. 
Este se está precipitando en la tierra y se está formando con quienes van siendo conscientes del grupo y pueden trabajar en formación grupal, lo cual será posible porque alcanzarán la perfección autoiniciada (aunque relativa) y se identificarán con ciertas expansiones grupales de conciencia, y también porque amarán a sus semejantes, así como en el pasado se amaron a sí mismos. Reflexionen detenidamente hermanos míos y capten, si pueden, la plena significación de esta última frase.
Su tarea consistirá mayormente en resumir y hacer efectivo el trabajo de esos dos grandes Hijos de Dios, el Buda y el Cristo. Como bien saben, el Buda trajo iluminación al mundo y encarnó el principio de la sabiduría; el Cristo trajo el amor al mundo, y encarnó en Sí Mismo un gran principio cósmico, el del amor. ¿Qué podemos hacer para que Su trabajo sea efectivo? El proceso incluirá tres aspectos:
I. El esfuerzo individual, por parte del discípulo, utilizando la técnica del desapego, del desapasionamiento y del discernimiento, que el Buda enseñó.
II. La iniciación grupal, posible por el esfuerzo autoiniciado del discípulo individual, que cumpliendo los mandatos del Cristo traerá ja completa subordinación de la personalidad y del ente, al interés y bien grupales.
III. El esfuerzo grupal, llevado a cabo como grupo, a fin de amar a todos los seres y captar y comprender la verdadera significación de la técnica acuariana de amor y trabajo grupales.
Cristo anunció que el Reino de Dios se hallaba en la Tierra, y también dijo que buscáramos primeramente ese Reino, considerando todo lo demás como secundario.
Ese Reino formado por aquellos que en el transcurso de las épocas persiguieron fines espirituales y se liberaron de las limitaciones del cuerpo físico, del dominio emocional y de la mente obstaculizadora, ha estado siempre con nosotros.
Sus ciudadanos, desconocidos para la mayoría, tienen cuerpo físico, trabajan para el bienestar de la humanidad, aplican la técnica general del amor, en vez de la emoción, y constituyen ese gran grupo de “Mentes Iluminadas” que guían los destinos del mundo.
El Reino de Dios no es algo que descenderá sobre la Tierra cuando el hombre sea suficientemente bueno.
Es algo que ya está actuando eficientemente y demanda reconocimiento. Este grupo organizado ya está reconocido por quienes en verdad buscan primeramente el Reino de Dios y con ello descubren que tal Reino ya está aquí. Muchos saben que Cristo y sus discípulos están presentes físicamente en la Tierra; saben también que el Reino que Ellos rigen posee sus leyes y modos de actuar, siendo conocido por muchas personas a través de los siglos.
Cristo es el sanador y Salvador del mundo.
Actúa porque es el Alma personificada de toda Realidad.
Actúa hoy, como lo hizo en Palestina hace dos mil años, por intermedio de grupos. Allí actuó por medio de sus tres discípulos amados, de los doce apóstoles, de los setenta elegidos y de los quinientos seguidores.
El ahora actúa por intermedio de los Maestros y de Sus grupos, intensificando grandemente Su esfuerzo.
Puede actuar y lo hará, por intermedio de todos los grupos, en la medida en que se adapten al servicio planeado de difundir amor y lograr alinearse conscientemente con el gran poder de los grupos internos.
Ese reino existe, pero no es un lugar de disciplina ni de arpas doradas, habitado por fanáticos ignorantes, sino un campo de servicio, un lugar donde todo hombre tiene plena libertad para ejercer su divinidad al servicio de la humanidad.
Maestro Djwal Khul
Extraído del libro: "SIRVIENDO A LA HUMANIDAD" (Alice Bailey).

Maestro Djwal Khul Extraído del libro: "SIRVIENDO A LA HUMANIDAD" (Alice Bailey)

EL ASHRAMA DE UN MAESTRO-subido por Edgardo Musi a Face-
Un ashrama es una fuente de donde emana la impresión jerárquica hacia el mundo. 
Sus “energías impulsoras” y sus incitantes fuerzas están dirigidas a expandir la conciencia humana, mediante las vidas magnéticas de los miembros del grupo, a medida que desempeñan sus deberes, obligaciones y responsabilidades en el mundo externo, siendo ayudado también por la constante actividad vibratoria de los miembros del Ashrama que no están en encarnación física, así como también por el pensar unido y claro y la convicción de todo el Ashrama. 
Los principiantes, la mayoría de los aspirantes son (aunque no todos), por lo general absorbidos por la idea del Ashrama. 
Los discípulos entrenados son absorbidos por el trabajo a realizar, y el Ashrama -como Ashrama - tiene poca cabida en sus pensamientos; se hallan tan preocupados con la tarea que tienen por delante, con la necesidad de la humanidad y con aquellos a quienes deben servir, que rara vez piensan en el Ashrama o en el Maestro “que está en su centro”. Son parte integrante de la conciencia ashrámica.
Los miembros del Ashrama constituyen un canal unido para las nuevas energías que actualmente entran en el mundo; dichas energías afluyen dinámicamente a través del Ashrama, al mundo de los hombres, y pasan poderosamente a través del Maestro que está en el corazón del Ashrama;
 se mueven a “velocidad luminosa” por todo el círculo interno; son aminoradas por aquellos que constituyen el círculo externo, siendo esto bueno y correcto; su penetración en el mundo de los hombres se ve retardada por el neófito y el nuevo discípulo, y esto no debe suceder. 
Se retardan porque el nuevo discípulo ha vuelto la espalda al mundo de los hombres y tiene fijos sus ojos en la meta interna y no en el servicio externo; se afirman en el Maestro, en Sus discípulos y colaboradores consagrados y no en la gran necesidad humana.
Un ashrama contiene discípulos e iniciados en todas las etapas de desarrollo evolutivo y en todos los rangos y grados; trabajan juntos al unísono, y sin embargo - dentro de sus rangos diferenciados, pues cada grado permanece aislado, aunque unido con los demás - han establecido una armonía propia, codificado su intercambio telepático y comparten un secreto y silencio ocultista que protegen los secretos y conocimientos para que no pasen de un grado a otro ni lleguen a los que no están preparados.

Los discípulos de un ashrama se ocupan principalmente de los asuntos mundiales. 
Como grupo se han comprometido para el servicio mundial y como individuos están aprendiendo a trabajar de ese modo.

El Maestro ha reunido a Sus discípulos para llevar a cabo los fines de Su empresa ashrámica; no los ha reunido para enseñarles ni para prepararlos para recibir la iniciación, como se ha enseñado hasta ahora.
 Los aspirantes y discípulos se preparan a si mismos para los procesos iniciáticos, iniciándose en los misterios de la divinidad por la disciplina, la meditación y el servicio.
Maestro Djwal Khul
Extraído del libro: "SIRVIENDO A LA HUMANIDAD" (Alice Bailey)

Maestro Djwal Khul Extraído del libro "SIRVIENDO A LA HUMANIDAD" (Alice Bailey).

LA LEY DEL RENACIMIENTO

Todas las Almas encarnan y reencarnan bajo la Ley del Renacimiento. 
De allí que en cada vida no sólo se recapitulan las experiencias anteriores sino que se reasumen antiguas obligaciones, se restablecen antiguas relaciones, se tiene la oportunidad de saldar antiguas deudas, la posibilidad de retribuir y no progresar, despertar cualidades hondamente arraigadas, reconocer antiguas amistades y enemistades, solucionar detestables injusticias y explicar lo que condiciona al hombre y hace que sea lo que es. 
Tal es la ley que ahora reclama un reconocimiento universal y que, cuando sea comprendida por las personas inteligentes, ayudará a resolver los problemas del sexo y del matrimonio.
¿Por qué será así? Porque cuando esta ley sea admitida como el principio intelectual gobernante, todos los hombres recorrerán más cuidadosamente el sendero de la vida y procederán con mayor cautela para cumplir con las obligaciones de la familia y del grupo. 
Sabrán muy bien que lo que “el hombre siembra cosechará” y lo cosechará aquí y ahora, no en algún místico y mítico cielo o infierno; tendrán que hacer los reajustes de la vida diaria en la tierra, la cual proporciona un cielo adecuado y un infierno más que adecuado. La difusión de esta doctrina del Renacimiento y su reconocimiento y comprobación científica avanza con toda rapidez.
Las Almas avanzadas y las que están desarrollando aceleradamente su capacidad intelectual, retornan con gran rapidez debido a su respuesta sensible a la atracción que ejercen las obligaciones, intereses y responsabilidades, ya establecidos en el plano físico.
El hombre reencarna sin apremio de tiempo. 
Encarna de acuerdo a las exigencias de las deudas kármicas, a la atracción de lo que él inició como Alma, y porque ha sentido la necesidad de cumplir obligaciones instituidas; también encarna por un sentido de responsabilidad y para cumplir con los requisitos impuestos por un anterior quebrantamiento de leyes que rigen las correctas relaciones humanas. 
Cuando estos requisitos, necesidades del Alma, experiencias y responsabilidades han sido satisfechos, penetra permanentemente “en la clara y fría luz del amor y la vida”, y no necesita (en lo que a él concierne) la etapa infantil de la experiencia del Alma en la tierra. 
Está libre de imposiciones kármicas en los tres mundos, pero se halla aún bajo el impulso de la necesidad kármica, exigiéndole el máximo servicio que está en situación de prestar a quienes aún se hallan bajo la Ley de la Deuda Kármica.
Una encarnación es un período definido (desde el ángulo del Alma) donde el experimento, la experiencia y la expresión, constituyen la nota clave de cada encarnación. Cada encarnación sucesiva continúa el experimento, profundiza la experiencia y relaciona más estrechamente la expresión con la latente divinidad en desarrollo.
Maestro Djwal Khul
Extraído del libro "SIRVIENDO A LA HUMANIDAD" (Alice Bailey)