domingo, 14 de octubre de 2012

En la región etérica de las Montañas Rocosas Canadienses....



TEMPLO DE LA FE Y LA PROTECCIÓN EN BANFF

     En la región etérica de las Montañas Rocosas Canadienses, cerca de Banff, se encuentra el Templo del Señor Miguel, el Príncipe de los Arcángeles y las Huestes Angélicas. El Templo es grande, de forma circular, y tiene cuatro entradas dirigidas hacia los puntos cardinales. 
Está hecho de una hermosa sustancia dorada, incrustada de zafiros azules, y sobre su cúpula se erige una representación del Señor Miguel, sosteniendo una espada de Luz Azul Viva.

     El Arcángel Miguel vino a la Tierra con sus Legiones por Su propio "Libre Albedrío", cuando encarnamos por primera vez y llegamos al Grand Teton. Vino como nuestro guardián, para que nuestros Cristos pudieran expandirse, desarrollarse, madurar rápidamente y en perfecto equilibrio, y así cumplir nuestro "Plan Divino de Perfección", tanto individual como colectivo. En ese tiempo, el Señor Miguel y Sus legiones celestiales eran visibles.

     La principal actividad del Arcángel Miguel es magnetizar y revivir la Fe en la bondad de Dios y en nuestra Llama Triple -que es la perfección de nuestro "Concepto Inmaculado"- y liberar cualquier vida aprisionada en la duda y las energías siniestras; defender a los afligidos y desprotegidos de mente, emociones y cuerpo, ya que esto impide nuestro desarrollo espiritual. Antes de la llegada de los "rezagados", el sabio consejo y amorosa protección del Arcángel Miguel eran concientemente aceptados y obedecidos, y a menudo veníamos individualmente o en grupos a Su templo, para bañarnos en la radiación de Su amorosa Presencia y en la conciencia de la fe absoluta en la bondad de Dios. Una y otra vez, el Arcángel Miguel o un Ángel de Sus legiones, ha avivado la chispa de la Fe espiritual en nuestro corazón desalentado y aparentemente abandonado, hasta que nuevamente sentimos y aceptamos el valor para elevarnos y continuar nuestro curso.

     Antes de ir a dormir, volvamos nuestra atención al Templo de la Fe y la Protección del Arcángel Miguel, y pidámosle a nuestra "Presencia YO SOY" que nos lleve allí en conciencia, para sentir los amorosos brazos protectores del Arcángel Miguel a nuestro alrededor, aceptar Su bondadoso consejo y pedirle asistencia para remover las causas y núcleos de sufrimientos mentales, emocionales y físicos, que nos tienen limitados de cualquier forma. 
Digamos nueve veces "Corta y libera", haciendo una cruz -mentalmente-con una espada. 
Pidámosle también que nos aconseje sobre el uso apropiado de la vida, capacitándonos para cumplir nuestro "Plan Divino de Perfección". 
Asegurémonos de solicitarle a la Amada Señor Leto que recordemos en la conciencia cerebral externa, cuando volvamos al cuerpo después de dormir, dónde fuimos y qué aprendimos allí, a través de las vivencias que nuestro ser interno experimentó. Disfrutemos de la Presencia del Arcángel Miguel, y permitámosle que sea nuestro Amigo en la Luz.


Del Libro EL CIELO (pág. 52-53) - Autor: RUBÉN CEDEÑO
Edición Conjunta: EDITORIAL MANIFESTACIÓN & EDITORIAL SEÑORA PORTEÑA

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