miércoles, 3 de octubre de 2012

PRIMAVERA




PRIMAVERA

     "Esa Amada Llama de la Resurrección recorre toda la naturaleza cada primavera, y estremece a la acción dinámica, la vida dentro del bulbo y la semilla; causa que lo que parece haber estado enteramente muerto, se torne de nuevo vibrante y bello. 

Lo que esta Llama hace por el Reino de la Naturaleza, también lo puede hacer por nosotros, en cuanto cooperamos con Ella, como lo hace el Reino de la Naturaleza. Recuerden, ese Reino es absolutamente obediente a la Presencia y a los comandos de la Llama de la Resurrección, y por eso experimenta la plenitud de su victoria. 

En el caso del hombre, su renuencia a cooperar de esta manera, por el uso del libre albedrío, a menudo se interpone en el camino de recepción de lo que de otra manera fluiría libremente a él.
    

"Mediante la amable y elegante asistencia de nuestro Señor Mahá Chohán, se me capacitó para magnetizar las corrientes espirituales de la Resurrección que fluyen a través de la Tierra y resucitan al Reino de la Naturaleza en la primavera. 

Estas mismas corrientes están igualmente disponibles para todo ser humano que desee hacer que su alma MAGNIFIQUE AL SEÑOR.

 Es motivo de verdadera pena observar que los capullos fragantes y coloridos del árbol frutal magnifican el espíritu de vida, mientras que las almas de los hombres pasan por cada Semana Santa, expresando muy poco de la nueva vida a través de sus naturalezas y presencias en este mundo de la forma.

     "Cada primavera recibimos la presión de la belleza y la esperanza de la Resurrección, al tiempo que la vida, el color y la fragancia de las primeras flores y capullos, transforman el monótono, intransigente y sombrío paisaje invernal. 

Así también tendrá lugar nuestra Resurrección individual, de la existencia aburrida y descolorida del ser humano limitado, a la vida más plena de la que Jesús habló cuando dijo:

"Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan EN ABUNDANCIA".

     "Todos hemos presenciado maravillados, cómo la pequeña semilla marrón, el bulbo o la bellota, por medio de un patrón y fuerza invisible, se ha transformado en la gloriosa flor de un árbol. 

Aceptamos este ´milagro´ recurrente porque ya hemos visto cómo se manifiesta en primaveras anteriores; y si bien no somos capaces de responder "cómo" ni "por qué", sabemos que puede hacerse, aceptamos este milagro. 

A nuestro alrededor están los débiles retoños vitales de hombres y mujeres infelices, atolondrados y asediados por la preocupación, la mala salud, la confusión y la descomposición, no muy diferentes a la mustia semilla aparentemente sin vida que sostenemos en la palma de la mano.

 ¿ Acaso no podemos esperar y anticipar un "milagro" de resurrección para las almas de los hombres, a la plena floración de una vida más abundante?

     "Me regocijo en la Resurrección del mundo de la Naturaleza, en los pajaritos y en todas las pequeñas cosas indefensas que no hablan, ya que en ellas está mi esperanza. Invito a la Llama de la Resurrección, que pulsa a través de la Naturaleza en un ritmo ordenado, y la siento palpitando a través de las almas de los hombres.

 La siento viva dentro de mí, estallando a través de todos los poros.

 Yo Soy radiante, luminoso, vibrante, transfigurado. 

Los nuevos retoños de las virtudes Crísticas están alimentados y presionan a través del "suelo" de mis propias impurezas, las cuales se desprenden de mí, así como la tierra partida se desprende del vibrante color de la flor. 

Estas cualidades Crísticas ganan fortaleza, vigor y permanencia bajo el Sol del uso correcto. 

Ya son visibles y están emanando la fragancia, belleza y esperanza de su ser, al mundo que me rodea, y me levanto revelado como un hombre Cristo.

     "La tierra no conoce aflicción que el cielo no pueda sanar" es el nombre de un antiguo himno de la iglesia, que muchos de nosotros hemos entonado numerosas veces. 

En vista de que todo vino originalmente de Dios, entonces, siguiendo la Ley del Círculo, todo tiene que regresar eventualmente a Dios, permaneciendo allí por siempre, para constituir su gloria siempre en expansión".


Del Libro JESÚS (pág. 257-259) - Autor: RUBÉN CEDEÑO
Edición conjunta: ED. MANIFESTACIÓN DEL GRUPO METAF. DE CARACAS SEDE CENTRAL & ED. SEÑORA PORTEÑA

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