martes, 6 de noviembre de 2012

El Tercer Rayo Friccional Rosa del Amor Divino es la Cohesión, Sensibilidad, Gratitud, Diplomacia, Actividad




TERCER RAYO ROSA

Así como el corazón –símbolo del amor- es de color rosado, también se asocia este color con el Amor.

 El Tercer Rayo Friccional Rosa del Amor Divino es la Cohesión, Sensibilidad, Gratitud, Diplomacia, Actividad y Tolerancia que atrae, fusiona, cohesiona cada átomo nuestro y del Universo Manifiesto; hace que se manifieste cualquier calificación con Amor que decretemos con el “YO SOY”; establece un acercamiento entre el conocedor y lo conocido, que es actividad.

El Tercer Rayo Rosa, además de ser del Amor Divino, se encarga de la cultura, que no solamente es saber tomar un cubierto, sino conocer de música, pintura, ballet, escultura, cerámica y folklore.

Todas las manifestaciones culturales planetarias están a cargo de los Directores de la Llama Rosa del Amor Divino.

La Llama Rosa dentro de nosotros

La Llama Rosa se encuentra dentro de nuestro SER como una llamarada de Conciencia que produce bendiciones, felicidad, y es constructiva; nos hace venir a la encarnación, sostenernos en ella y,  algún día, liberarnos.

 Todo el amor que hemos buscado y que anhelamos está dentro de nosotros, en la Llama Rosa.

 No podemos odiar nada, porque dentro de nosotros está el Amor Divino.

De nuestro Centro-Ser podemos demandar que se manifieste en nuestra vida todo el amor que requerimos para lograr el estado de felicidad perfecta que Dios quiere para nosotros.

 Al realizarlo, solucionaremos todos los problemas y ascenderemos fuera del plano de la lucha.


 El Amor es la piedra angular que determina nuestra Ascensión. Siempre que necesitemos amor, envolvámonos en un Círculo de Amor, y si alguien nos odia, digámosle: 

“Te envuelvo en mi círculo de Amor”.

 Activar el Rayo Rosa nos da un criterio amplio sobre los asuntos de la vida, sinceridad de propósito, una mente clara, paciencia, cautela, el no preocuparnos por las trivialidades de la vida ni querer preocupar a otros.

Hay personas que, de nacimiento, pertenecen al Rayo Rosa.


Del libro: “Rayo Rosa”, de Rubén Cedeño.   Edición conjunta: EDITORIAL AMNIFESTACIÓN & EDITORIAL SEÑORA PORTEÑA.

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