viernes, 20 de septiembre de 2013

RUBÉN CEDEÑO MEDITACIÓN LECCIÓN: 20



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RUBÉN CEDEÑO
MEDITACIÓN
LECCIÓN: 20
Es imperante que todo estudiante espiritual medite a diario, esto le traerá los mas grandes beneficios que pueda conseguir para el y la humanidad en general.
El desenvolvimiento espiritual, la evolución tanto individual como de toda la raza consiste en que las personas logren armonizar su cuerpo físico junto con el etrico, astral y mental inferior con su “Yo Superior”. Esto lo sintetiza el Maestro el Tibetano con las siguientes palabras: La meta de la evolución del hombre en los tres mundos -los planos físico, emocional y mental- Consiste en alinear su triple personalidad con el cuerpo Egoico, hasta llegar a obtener la línea recta y el hombre convertirse en el Uno.
En la involución, la Monada se desprendió separándose del “Logos Cósmico” o “Gran Sol Espiritual Central” y de las demás “Chispas Divinas”, para adquirir conciencia. Ahora en la evolución el proceso es al contrario, la Clave Tonal es “Unificación”, con los demás congéneres humanos, que comienza con los miembros del grupo espiritual y se expande a todos los ciudadanos del país en que se vive, la raza humana y la “Fuente de Toda Vida” que es el “Logos Cósmico”, Dios para el Esquema de Evolución y el Sistema de Mundos donde la individualidad se encuentra. Al realizar esto, la mayoría de los problemas que aquejan a la humanidad comienzan a desaparecer, sobre todo los producidos por el mal karma, hay un notorio mejoramiento de la salud, tanto física como psíquica, incremento de la inteligencia, un poderoso desenvolvimiento del “Amor Compasivo”, se desarrolla la “Buena Voluntad” hacia todo el conglomerado humano, convirtiéndose la persona en un “Servidor Mundial” y todo esto redundando en el “Logro Victorioso de la Ascensión” que es la meta suprema de la raza.
Los discípulos del Maestro Jesús realizan la meditación a diario de forma devocional en sus conventos e iglesias, los discípulos del Señor Gautama lo ejecutan en sus lamaserías o centros de meditación; los discípulos de los Maestros Saint Germain, Koot Hoomi, el Morya o Serapis Bey y demás Maestros de la Jerarquía Espiritual es posible que lo realicen en las horas previas de las actividades de aprendizaje en que ejecutan meditaciones y decretos en sus grupos.
Al levantarse hay que disponer el pensamiento y el sentimiento a la Meditación. Si es posible y se tiene tiempo, siéntate en un lugar donde te asegures que nadie te va interrumpir y cierra los ojos.
Dice el Maestro El Tibetano: El aspirante adoptará una postura en que pueda llegar a ser inconsciente de su cuerpo físico. No existe una regla fija para ello, porque hay que tener en cuenta que el cuerpo físico puede estar impedido y endurecido o lisiado. Se ha de buscar una postura cómoda, más una actitud alerta y atenta. La pereza y laxitud no conducen a nada. La postura más adecuada para la mayoría es sentarse en el suelo con las piernas cruzadas, apoyándose sobre algo que sostenga la columna vertebral.
Toma conciencia de que eres un vórtice de energía de Luz Radiante, vinculado con todos los centros de luz en el reino humano y divino.
Proyecta mentalmente una Rayo de Energía de Luz Brillante hacia tu Propia Monada, visualiza su Luz encima de tu cabeza, y conectada con ella la Jerarquía Espiritual de Shamballa, “El Lugar donde la Voluntad de Dios es Conocida”.
Después de tener esto claro en la mente, ve como esta Luz desciende y se ancla a la altura de tu Chakra Coronal haciéndote mas luminoso. De inmediato ve como este resplandor se va expandiendo hacia fuera, alrededor de tu vehículo físico hacia todos lados, tu casa, el vecindario, la ciudad y el país. Si se quiere puedes pronunciar el “Om” tres veces.
En esta parte hay que tener mucho cuidado, vean lo que explica el Maestro el Tibetano: Cuando un mántram se entona correctamente, crea un vacío en la materia, parecido a un embudo, y se forma entre quien emite el mántram y quien recibe el sonido, estableciéndose así un canal directo de comunicación.
Al hacer el “Om” tres veces, el primero alineando es el Cuerpo Mental Inferior con el “Yo Superior”, el segundo alineando es el cuerpo emocional con el “Yo Superior” sintiendo que todo a tu alrededor se ilumina y espiritualiza y el tercero alineando es el cuerpo físico con el “Yo Superior” donde se visualiza toda la humanidad. Siempre se debe mantener el pensamiento simiente en: “YO SOY LO QUE YO SOY”.
Dice el Maestro el Tibetano: Al hacerlo debe considerar deliberadamente que él es un Hijo de Dios que retorna al Padre; que es Dios mismo que busca Su conciencia; un creador que trata de crear; el aspecto inferior de la Deidad, que trata de alinearse con lo superior. Después entonará tres veces la Palabra Sagrada, emitiéndola suavemente la primera vez, afectando así al vehículo mental; más fuerte la segunda vez, estabilizando el vehículo emocional, y aún más fuerte la tercera y última vez, actuando sobre el vehículo físico. El efecto sobre los tres cuerpos será triple. Luego procurará visualizar los tres cuerpos. Una de las cosas a lograr en la meditación cuando se la practica con regularidad y de acuerdo a una correcta instrucción, es la trasferencia de la conciencia, del yo inferior al Yo superior.
También estos tres “Om” se pueden dirigir con el Pensamiento Simiente de auxilio a un lugar que necesite ayuda. El primer “Om” se hace con una expansión de Luz para ti conectado con tu cuerpo mental, el segundo “Om” para el medio ambiente que te circunda y el Cuerpo Emocional, el tercero para todo el mundo expandiendo ese “Om” a todo el planeta, manteniendo el pensamiento simiente en: “YO SOY LO QUE YO SOY”. También es posible enviarlo proyectando salud, protección, amor, unidad, inteligencia, prosperidad o perdón. El estudiante se puede valer en esta parte con el uso de uno de los “Siete Rayos” que corresponda con la ayuda que se desee prestar.
Al final de los tres “Om”, si se desea se puede realizar la meditación en cada frase de la “Gran Invocación” para lo que es inevitable sabérsela de memoria. También se puede usar “El Padre Nuestro” meditado el significado interno de cada una de sus siete partes. Existe un libro llamado “Padre Nuestro” que lo explica. Este ejercicio se puede hacer en cualquier hora del día y si se imposibilita, se puede realizar en la noche o la madrugada. No importa la hora en que se haga, lo importante es hacerlo. Esto hace formar un foco de Luz Incandescente atrayendo las Bendiciones de Shamballa donde se realiza y eleva poderosamente las vibraciones de ese lugar y sus alrededores, contribuyendo a establecer el “Reino de Dios en la Tierra” y “Que se cierren las puertas donde se haya el mal”.
Esto es necesario primero que nada para el alineamiento del Cuerpo físico, astral y mental. Dice el Maestro El Tibetano: En el alineamiento de los tres vehículos o cuerpos físico, emocional y mental inferior, dentro de la periferia causal, y su estabilización allí, mediante un esfuerzo de la voluntad, comienza el verdadero trabajo que el Ego o Yo superior puede realizar en cualquier encarnación.

Puedes multiplicarlo, aunque tiene “Copia Registrada”
Siguen mas lecciones…
Foto: Ruben Cedeño: Hombre en Meditación en el Jardín de Piedras de Kioto-Japón.

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