jueves, 8 de noviembre de 2012

MI PAZ LES DOY









MI PAZ LES DOY
     La Paz, simbolizada por la amable paloma, es uno de los Regalos del Espíritu Santo, un don que el individuo no recibe desde afuera, sino que es parte integral de su Naturaleza Divina y, por consiguiente, es su deber y obligación sentirla, irradiarla y compartirla con su prójimo.

     Los estudiantes podrán preguntar:
 "¿Cómo podemos sentir paz cuando estamos en un mar de problemas?".

Sencillamente quiten su atención de las apariencias de problemas y colóquenla en la Paz. 

Una cosa es segura: no pueden tener paz y problemas al mismo tiempo. ¡Dondequiera que esté su atención, la cual es su vida, allí estarán ustedes!
     La paz es la base de toda Manifestación Divina constructiva y duradera.

 Por tanto, aún en medio de las apariencias de problemas, hay paz. Búsquenla y la encontrarán. 

La manera de buscarla, tal cual lo mencioné en algún otro sitio, es permitir que la COMPRENSIÓN, la TOLERANCIA, la PACIENCIA, la HUMILDAD y el SERVICIO AMOROSO, sean sus consignas, llenando sus pensamientos, sentimientos, palabras habladas y acciones.
     Cada individuo que pertenece a la raza humana afecta a la humanidad en masa con el aliento que sale de sí. Nadie vive por cuenta propia, sino que la vibración, tal como las cuentas engarzadas en un hilo, fluye en tres segundos a través de toda la humanidad. La radio, el teléfono inalámbrico y la televisión han probado la trascendencia del tiempo y el espacio.

     Los pensamientos y sentimientos del hombre están siendo transmitidos a través del universo por una conexión invisible, y estos pensamientos y sentimientos afectan las vidas de todas las personas en el planeta, así como también del Reino Animal y de la Naturaleza. Por tanto, el hombre debería esforzarse por amar más, de acuerdo con los principios expresados por Jesús.

     Un individuo con una radiación de paz y armonía puede afectar a toda la raza humana para bien, y los Maestros pueden utilizar a tal individuo como conductor de Sus cualidades, para llevarle el alimento a la boca, como quien dice, a los cuerpos internos de la gente. 

Pero los Maestros no pueden utilizar a estos individuos a menos que estén equilibrados y en paz, por la misma razón que el médico no permite que una madre amamante a su hijo si está sujeta a arranques de ira, depresión o sufrimiento, ya que la leche envenenaría al bebé.


Del Libro EL CONFORTAMIENTO DEL ESPÍRITU SANTO (pág. 99-100)
Autor: SANTO AEOLUS - Editado y Distribuido por ED. SEÑORA PORTEÑA

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